lun 2a. Adviento (Id=15)

Antífona de Entrada

Escuchen, pueblos, la palabra del Señor; anúncienla en todos los rincones de la tierra: He aquí que vendrá nuestro Salvador; ya no tengan miedo.
Audite verbum Dómini, gentes, et annuntiáte illud in finibus terræ: Ecce Salvátor noster advéniet, et iam nolíte timére.


[Misa]

Oración Colecta
Oremos:
Escucha, Señor, nuestras plegarias y ayúdanos a prepararnos a celebrar con verdadera fe y pureza de corazón el misterio admirable de la Encarnación de tu Hijo, que vive y reina contigo...
Amén.


[Misa]

Primera Lectura

Dios mismo viene a salvarnos

Lectura del libro del profeta Isaías
35, 1-10

Esto dice el Señor:
"Saltarán de alegría el desierto y la tierra reseca; la llanura se regocijará y florecerá; florecerá como el lirio, se regocijará y dará gritos de alegría. Le han dado la gloria del Líbano, el esplendor del Carmelo y del Sarón; y verán la gloria del Señor, el esplendor de nuestro Dios. Fortalezcan las manos cansadas, afiancen las rodillas vacilantes, digan a los cobardes de corazón:
"¡Animo!, no teman. Miren a su Dios: trae la venganza y el desquite; viene en persona a salvarlos".
Se despegarán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos se abrirán, saltará el cojo como un venado, la lengua del mudo cantará. Brotarán aguas en el desierto y torrentes en la llanura; el desierto se convertirá en estanque, la tierra sedienta en manantial. En la guarida de los chacales brotarán cañas y juncos. Cruzará por allí un camino cuyo nombre será: "Vía Santa". Los impuros no pasarán por ella. El mismo Señor guiará al caminante, y los inexpertos no se extraviarán. No habrá en ella leones, ni se acercarán las fieras. Los rescatados caminarán por ella, por ella volverán los liberados del Señor. Llegarán a Sión entre gritos de júbilo; una alegría eterna iluminará su rostro, gozo y alegría los acompañarán, la tristeza y el llanto se alejarán".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 84, 9ab-10.11-12.13-14

Nuestro Dios viene a salvarnos.
Ecce Deus noster véniet et salvábit nos.

Voy a escuchar lo que promete Dios: el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles. Sí, la salvación está cerca de los que le honran, Dios habitará en nuestra tierra.
Nuestro Dios viene a salvarnos.
Ecce Deus noster véniet et salvábit nos.

El amor y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se abrazan; la fidelidad surge de la tierra y la justicia se asoma desde el cielo.
Nuestro Dios viene a salvarnos.
Ecce Deus noster véniet et salvábit nos.

El Señor también nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su cosecha; la justicia irá delante de él y seguirá su camino.
Nuestro Dios viene a salvarnos.
Ecce Deus noster véniet et salvábit nos.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Ya viene el Rey, el Señor de la tierra; él nos librará de nuestra esclavitud.
Ecce véniet Rex, Dóminus terræ, et ipse áuferet iugum capti­vitátis nostræ.
Aleluya.

Evangelio

Hoy hemos visto maravillas

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
5, 17-26

Gloria a ti, Señor.

Un día, mientras Jesús enseñaba, estaban allí sentados algunos fariseos y doctores de la ley que habían venido de todos los pueblos de Galilea, de la región de Judea y de Jerusalén. Y el poder del Señor lo impulsaba a sanar enfermos.
En esto, aparecieron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y buscaban cómo presentárselo a Jesús; pero, como no veían la manera de hacerlo a causa del gentío, subieron a la azotea, lo descolgaron en la camilla a través del tejado y lo pusieron en medio, delante de Jesús. Viendo la fe que tenían, Jesús dijo:
"Hombre, tus pecados quedan perdonados".
Los escribas y los fariseos empezaron a pensar:
"¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?"
Pero Jesús, dándose cuenta de lo que pensaban, les dijo:
"¿Qué es lo que están pensando? ¿Qué es más fácil decir: Tus pecados quedan perdonados, o decir: Levántate y camina?
Pues ahora sabrán que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder para perdonar los pecados".
Entonces se dirigió al paralítico y le dijo:
"Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".
El se levantó inmediatamente en presencia de todos, tomó la camilla en que lo llevaban y se fue a su casa alabando a Dios. Todos quedaron maravillados y alababan a Dios, llenos de temor, diciendo:
"Hoy hemos visto cosas extraordinarias".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía, que nos permites celebrar ahora en nuestra vida mortal, sea para nosotros prenda de salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


[Misa]

Prefacio

Las dos venidas de Cristo

En verdad es justo y necesario es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien al venir por vez primera en la humildad de nuestra carne, realizó el plan de redención trazado desde antiguo y nos abrió el camino de la salvación; para que cuando venga de nuevo en la majestad de su gloria, revelando así la plenitud de su obra, podamos recibir los bienes prometidos que ahora, en vigilante espera, confiamos alcanzar.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:

[Misa]

Antífona de la Comunión

Ven, Señor, visítanos con tu paz y nos alegraremos en tu presencia de todo corazón.
Veni, Dómine, visitáre nos in pace, ut lætémur coram te cor­de perfécto.


[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén



[Misa]

Amén. -19/12/2000-----19/12/2005-19/12/2006---19/12/2009--19/12/2011----19/12/2015-19/12/2016- 19/12/2017-